Edición: diciembre 2016
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El mural como un libro de historia abierto

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Antonio González Orozco.

Antonio González Orozco.

La obra de Antonio González Orozco

Carmen García Bermejo

En óleo, acrílico, serigrafía, grabado, esculturas o mural, Antonio González Orozco ha desplegado su obra artística a lo largo de las seis décadas y media de trayectoria profesional. Ahora, a sus 83 años de vida, ha culminado el mural La República peregrina que pintó sobre una superficie de 72 metros cuadrados en Hidalgo del Parral, Chihuahua, y que sólo espera la fecha de inauguración luego de una controversial disputa.

El poder burocrático

Antonio González Orozco (Chihuahua, 1933) es autor de por lo menos 12 murales de gran formato, como Historia de la medicina en México —desplegado en el Hospital de Jesús de la Ciudad de México—, Juárez, símbolo de la República, contra la Intervención Francesa y Entrada triunfal de Benito Juárez al Palacio Nacional —ambos ubicados en el Patio de Carruajes del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec. Ahora acaba de pintar La República peregrina, en Hidalgo del Parral, el primer fresco en su tierra natal:

—Es muy difícil conseguir el espacio para un mural. No es nada sencillo. Tengo más proyectos de obra mural que no se hicieron, que los que realicé. Aunque tengo suerte, porque acabo de hacer el de La República peregrina con una dimensión de 72 metros cuadrados. He desarrollado el mural como un libro de historia abierto. Su tema: la epopeya de aquel viaje que el presidente Benito Juárez hizo hacia el norte de México después de que los franceses tomaron la ciudad de Puebla [1863]. Primero iba a instalar la República en San Luis Potosí, pero con el asedio de la intervención se vio obligado a retirarse y continuar el camino.

González Orozco comenta que Benito Juárez transitó por Saltillo, Durango e Hidalgo del Parral hasta llegar a la ciudad de Chihuahua, el lugar más seguro, según su consideración, para establecer el gobierno; pero ante el avance de las tropas francesas decidió trasladar su gobierno hasta Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez), donde llegó en 1865:

Juárez, símbolo de la República contra la intervención francesa. Mural de Antonio Gozález Orozco.

Juárez, símbolo de la República contra la intervención francesa. Mural de Antonio Gozález Orozco.

—Un año antes, el 2 de octubre de 1864, Juárez llegó a Hidalgo del Parral para establecerse durante cuatro días. En ese lapso instauró el Palacio Nacional en un cuartel que, cuatro años antes, el general Porfirio Díaz había mandado construir. Ese inmueble permaneció como un lugar simbólico. Con el triunfo de la República sobre los franceses se quedó como la sede del Ayuntamiento de Parral durante muchos años. Con el paso del tiempo se construyó un edificio moderno para trasladar la presidencia municipal y el antiguo recinto se convirtió en el Archivo Histórico.

En 2013, con motivo del 152 aniversario de la estadía del presidente Benito Juárez en Hidalgo del Parra, el Instituto Chihuahuense de Cultura decidió restaurar el antiguo cuartel para convertirlo en el Museo de Sitio Benito Juárez. En ese proceso invitaron al maestro Antonio González Orozco a realizar un mural que, a semejanza de los que plasmó en el Castillo de Chapultepec, diera testimonio de la epopeya de aquel viaje de Juárez con el fin de que ese pasaje histórico tuviera la posibilidad de quedar grabado en la conciencia de las nuevas generaciones.

El muralista aceptó el reto:

—Desarrollé La República peregrina con la información histórica que existe de ese suceso. El mural quedó listo este año, pero ni la obra ni el Museo de Sitio se han inaugurado. Resulta que cuando el presidente municipal de Hidalgo del Parral vio restaurado el recinto, decidió —a dos meses de terminar su administración— retomar el inmueble como Ayuntamiento y anular el espacio como recinto cultual. Entonces, el mural pasó a ser un simple elemento decorativo de la presidencia municipal, ajeno al contexto didáctico para el que fue concebido.

Cuando los habitantes de Parral se enteraron de la disputa por el recinto se organizaron para protestar en contra de la decisión del presidente municipal Miguel Jurado Contreras con el objetivo de que diera marcha atrás a su improvisado mandato. Aunque la población consiguió que el inmueble histórico se destinara al Museo de Sitio Benito Juárez para resguardar el mural que había quedado expuesto a las actividades y paso cotidiano de los burócratas, la batalla aún no la ganan.

La ventana. Serigrafía de Antonio González Orozco.

La ventana. Serigrafía de Antonio González Orozco.

“Los políticos siempre tienen algo más importante que destinar recursos para que los jóvenes desarrollen sus proyectos”

El alcalde electo, Alfredo Lozoya Santillán, ha manifestado que el inmueble restaurado “no tiene las condiciones para operar como presidencia municipal”. Sin embargo, el gobernador saliente César Duarte autorizó al Poder Judicial ocupar la actual sede de la presidencia municipal de Parral debido a que el personal del Ayuntamiento ocupará el edificio histórico ya restaurado. Mientras todo esto ocurre, el maestro Antonio González Orozco permanece en la incertidumbre con su mural.

 

Millones de reproducciones

Distinta ha sido la suerte que ha corrido el mural Juárez, símbolo de la República, contra la Intervención Francesa que el maestro González Orozco pintó en el patio de Carruajes del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, en 1972 para conmemorar el centenario de la muerte de Benito Juárez. Un fragmento de esa obra fue elegido por la Secretaría de Educación Pública para que ilustrara la portada del libro de Historia de quinto año de primaria. Durante 17 años consecutivos la reproducción de esa obra la tuvieron en sus manos millones de niños de las escuelas públicas del país que cursaron la primaria entre 1992 y 2009.

Durante muchos años ese mural se ha reproducido 167.5 millones de veces, pues —además de aparecer en el libro de Historia— en el bicentenario del natalicio de Benito Juárez (2006) el gobierno federal elaboró 851,000 carteles con la reproducción total del mural destinados a las aulas de educación básica de todo el país, 95,000,000 de separadores de libros con un fragmento de la obra y 27.5 millones de ejemplares de la biografía Juárez, el republicano escrito por Josefina Zoraida, que también lleva el mural en la portada.

Al respecto, el pintor expresa:

—Hay una diferencia entre un mural y la pintura de caballete. Un cuadro de caballete, por lo regular, va dar a una casa particular para ser apreciado por su propietario, amistades y familiares. En cambio, un mural generalmente está en un edificio público para la contemplación de cualquier ciudadano de manera gratuita. Eso ha ocurrido con mis murales del Castillo de Chapultepec.

 

Versión completa en el impreso

Obra de regalo para el número 47 de La digna metáfora.  Antonio González Orozco. La fiesta (1997). Serigrafía, 76 x 56 cms.

Obra de regalo para el número 47 de La digna metáfora. Antonio González Orozco. La fiesta (1997). Serigrafía, 76 x 56 cms.

La fiesta

Casi todas las serigrafías que el maestro Antonio González Orozco ha realizado las produjo a finales del siglo XX impresas en Ediciones Multiarte. El tema principal de este trabajo es la niñez, esa infancia anónima, solitaria o melancólica. En sus coloridos cuadros, pinta niños asomándose a los quicios de las puertas, mirando de frente o al infinito, sentados en sillas rústicas, con fondos de jardines, selváticos o con muros y bardas umbrías, resquebrajadas. En ese marco se inscribe La fiesta, una serigrafía realizada en 1997 en la Ciudad de México y que el artista plástico ha decidido compartir con los lectores de La Digna Metáfora al considerar que la reproducción y la gráfica es una opción de tener un cuadro de autor en casa.

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