Edición: diciembre 2016
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La costumbre del poder

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Rafael Tovar y de Teresa. Foto: www.proceso.com.mx.

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: www.proceso.com.mx.

Rafael Tovar y de Teresa (1954-2016)

Carmen García Bermejo

Después de permanecer 28 años consecutivos como funcionario público, Rafael Tovar y de Teresa falleció el 10 de diciembre, a los 62 años de edad, en la Ciudad de México. Los resultados de su administración no son buenos y quien lo sustituya en la Secretaría de Cultura del gobierno federal tendrá que enfrentarse a los números y a la elitista burocracia que creó su antecesor.

Rafael Tovar y de Teresa nació en la Ciudad de México el 6 de abril de 1954 y, justo cuando iba a cumplir su primer año como secretario de Cultura del gobierno federal, falleció el 10 de diciembre en la capital mexicana a raíz del cáncer en la médula ósea que padecía. Dos días después, el 12, se le rindió un homenaje luctuoso en el Centro Nacional de las Artes encabezado por Enrique Peña Nieto y su gabinete, así como funcionarios de los poderes Judicial y Legislativo, al igual que familiares, amigos y diversos artistas e intelectuales.

En ese homenaje, Enrique Peña Nieto llamó a Tovar y de Teresa “un digno heredero de Ignacio Manuel Altamirano, de Justo Sierra, de José Vasconcelos y de Jaime Torres Bodet. Supo poner las herramientas del Estado a favor de los creadores y en defensa del patrimonio artístico y cultural de nuestro país…”

Sin embargo, ni Altamirano, ni Justo Sierra, ni Vasconcelos o Torres Bodet se mantuvieron en el poder durante 28 años consecutivos, como sí lo hizo Rafael Tovar y de Teresa. Por eso, más que ser un heredero de estos pensadores mexicanos, el titular de la Secretaría de Cultura es el reflejo de una política de Estado que se ha perpetuado en el poder desde 1988 a la fecha.

 

Recuento de los hechos

Entre 1974 y 1978 estudió derecho en la UAM, plantel Azcapotzalco, periodo en el que conoció a Carmen Beatriz López Portillo Romano, con quien se casaría siendo la hija del presidente José López Portillo (1976-1982). Por eso obtuvo los cargos públicos a temprana edad: comenzó en la Secretaría de Hacienda cuando, con sólo 20 año de edad, lo nombraron jefe de Relaciones Culturales (1974-1976). Luego, de 1976 a 1978 ―justo cuando emprendía la segunda etapa para culminar su carrera―, fungió como asesor del abogado Juan José Bremer, entonces director del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

De 1979 a 1982, en pleno sexenio de López Portillo, lo nombran titular de la Dirección General de Asuntos Culturales de la Secretaría de Relaciones Exteriores y, de 1983 a 1987, agregado cultural en la Embajada de México en Francia, periodo en el que conoció al abogado Víctor Flores Olea, representante de México ante la UNESCO de 1978 a 1982 y subsecretario para Asuntos Multilaterales de la SRE (1982-1988). Después, Tovar y de Teresa trabajó (1987-1988) como asesor del también abogado Bernardo Sepúlveda Amor, entonces titular de la SRE.

El 7 de diciembre de 1988 el presidente entrante Carlos Salinas de Gortari creó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, dirigido por Víctor Flores Olea quien, al año siguiente, nombró a Rafael Tovar y de Teresa titular de la Coordinación de Asuntos Jurídicos del recién fundado organismo; luego, lo movió a la Coordinación de Asuntos Internacionales del mismo Consejo, área en la que permaneció de 1990 a 1991.

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: Pascual Borzelli Iglesias.

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: Pascual Borzelli Iglesias.

Por evidentes razones de interés público, Tovar y de Teresa debió renunciar al cargo para dedicar a atenderse de mejor manera: Ernesto Villanueva

Sin embargo, a raíz del polémico concierto del cantante Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes (1990), el entonces director del INBA, Víctor Sandoval, renunció a su cargo y Rafael Tovar y de Teresa lo relevó de 1991 a 1992, año en que el Conaculta, la UNAM y la revista Nexos organizaron el Coloquio de Invierno, que invitó tardíamente a Octavio Paz, flamante Premio Nobel de Literatura 1990, quien se montó en cólera pidiendo “la cabeza” de Flores Olea. El 27 de marzo de 1992 la presidencia de la República anunció que Salinas de Gortari había relevado de su cargo a Flores Olea y nombrado a Tovar y de Teresa como titular del Conaculta.

Entonces Salinas de Gortari impuso, también en el sector cultural, su visión de libre mercado que prevalece a la fecha con los mismos funcionarios en unas y otras dependencias; en unos y otros partidos. Tovar y de Teresa es el ejemplo de lo que es un funcionario transexenal: de 1992 a 2000 fue titular del Conaculta, un organismo que operó sin un marco jurídico desarticulando las funciones que por ley tienen los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) y Bellas Artes y Literatura (INBA), provocando así la duplicidad de funciones, incremento de la alta burocracia y el uso discrecional del presupuesto.

De esta forma anuló la rectoría de la educación artística que le corresponde al INBA. Para ello, Salinas de Gortari le ordenó construir el Centro Nacional de las Artes para trasladar, al nuevo recinto, todas las escuelas de educación artística. Los recursos públicos para esta edificación ascendieron hasta 250,000,000 de pesos, 100 millones más de lo inicialmente planeado. Las irregularidades de las nuevas instalaciones aún son notorias: desde 1996 la entonces Auditoría Mayor de Hacienda de la Cámara de Diputados realizó una revisión del monto gastado, en la que detectó irregularidades que iban desde dudosas licitaciones y pagos en exceso a obras hasta contratos de servicio que no se cumplieron en su totalidad.

Luego, en 1993, a Tovar y de Teresa le tocó el relanzamiento del Sistema Nacional de Creadores de Arte debido a que en su primera etapa (1989-1992) el Concaulta entregó becas a por lo menos 19 funcionarios y asesores de las dependencias culturales, así como a artistas e intelectuales que no requerían de un estímulo económico, como Octavio Paz, Héctor Aguilar Camín, Teodoro González de León, José María Pérez Gay y Carlos Monsiváis, entre otros amigos de la cúpula encumbrada ya en el poder. Sin embargo, las modificaciones al otorgamiento de las becas no cambiaron sustancialmente.

En su administración, también le correspondió la conformación del Canal 22, al cual Tovar y de Teresa disolvió su Consejo de Planeación y Políticas de Desarrollo de la emisora utilizando este medio como órgano difusor oficial, perdiendo así su carácter de medio de comunicación de servicio público.

 

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: Pascual Borzelli Iglesias.

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: Pascual Borzelli Iglesias.

Panista por necesidad

El equipo que operó la administración cultural en México la última década del siglo XX en los sexenios de los priistas Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, continuó en los inicios de la siguiente centuria para, entonces, poner en marcha la ideología del PAN. Con la llegada de Vicente Fox a la Presidencia y en recompensa por ayudarle a Sari Bermúdez a tomar las riendas del Conaculta apoyada en los funcionarios que le legó, Fox nombró a Tovar y de Teresa embajador de México en Italia con un sueldo de 12,093 dólares; esto es, 132,600 pesos mensuales, más 50 por ciento de ayuda para el pago mensual de la renta, seguro privado de gastos médicos para él y sus dependientes económicos, vacaciones (cada dos años) con pasaje a México y su regreso, incluyendo a su familia; 30 días de asueto al año cada 11 meses laborados y el pago de la mudanza de casa. Cuando se separó del cargo, en febrero de 2007, recibió una “compensación” de un mes de sueldo por cada año de servicio: durante esos seis años tuvo el privilegio de viajar libre de impuestos y revisiones aduanales por toda Europa.

Luego, en la administración panista de Felipe Calderón, fue nombrado coordinador de los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, donde permaneció hasta 2009: cuando fue despedido “por diferencias” con su ex amigo Sergio Vela, entonces titular del Conaculta.

Después, Rafael Tovar y de Teresa estuvo año y medio con bajo perfil hasta que dirigió el Festival de Cine de Baja California Sur y, al mismo tiempo, ya participaba con la Fundación Colosio para prepararle a Enrique Peña Nieto el campo de la política cultural que debería presentar.

 

Priista de nuevo

Una vez en el poder Peña Nieto, en diciembre de 2012 lo nombra nuevamente titular del Conaculta. En 2013 todo su grupo, imbuido de algún modo en la estructura administrativa de las dependencias culturales, se reacomoda para operar nuevamente con el PRI. En este primer año de trabajo, se dedicó a inaugurar exposiciones en el extranjero.

También revivió los lazos con sus amigos y, de acuerdo con el portal de Obligaciones de Transparencia del Concaulta, esta dependencia compró 203,000 ejemplares de la revista Nexos, de Héctor Aguilar Camín, al que le pagó 8,929,842 pesos. También otorgó cinco contratos por concepto de “inserciones pagadas” a la revista Nexos por 1,644,427 pesos. Aunada a esta suma, de acuerdo con el Centro de Análisis e Investigación Fundar, de enero a agosto de 2013 el gobierno de Enrique Peña Nieto pago por concepto de “publicidad oficial” a esta misma revista 2,388,000 pesos.

Otra de las perlas que se detectan en el apartado Donativos No Etiquetados es que, en 2014, el Conaculta autorizó un total de 41,000,000 de pesos a las Orquestas Infantiles Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes AC de TV Azteca. Luego, en 2015, se le entregó un donativo de 2,000,000 de pesos a Orquestas, Coros y Ensambles Comunitarios del Centro Fox y al Centro de Estudios, Biblioteca y Museo Vicente Fox Quesada AC. Ese mismo año le vuelve a otorgar otro donativo de 42,000,000 de pesos a la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes AC.

En 2013 Tovar y de Teresa reactivó el Programa de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de México. Empezó a firmar convenios con los gobiernos estatales para establecer un fideicomiso mixto encaminado a la creación, instalación y operación de orquestas y coros juveniles. Sin embargo, en 1996 este mismo funcionario desmanteló ese programa y lo convirtió en el Sistema Nacional de Fomento Musical que forma músicos profesionales y anuló aquél donde niños y jóvenes de todo el país se incorporaban a las orquestas y coros como parte de su recreación.

 

De Consejo a Secretaría

Durante 27 años el Conaculta (1988-2015) actuó sin marco legal amparado en un decreto emitido por Carlos Salinas de Gortari. No fue sino hasta que Peña Nieto decidió crear una nueva dependencia el jueves 17 de diciembre de 2015 cuando, por fin, en el Diario Oficial de la Federación se publica el decreto por el cual se crea la Secretaría de Cultura, la que entró en vigor el 18 de diciembre. Tres días después, Peña Nieto nombra a Rafael Tovar y de Teresa como el titular de esta entidad federativa.

Para crear una Secretaría de Estado primero se debió elaborar una ley federal de cultura con funciones, atribuciones, operaciones y sanciones para, luego, establecer el órgano de Estado que tiene el mando de esa administración. Esto no ocurrió. Sólo se suplantó una institución por otra más compleja. A un año del cambio, el laberinto administrativo impera.

 

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: Cuartoscuro, tomada de animalpolitico.com.

Rafael Tovar y de Teresa. Foto: Cuartoscuro, tomada de animalpolitico.com.

Los últimos días

Ya como Secretario de Cultura, el estado de salud de Tovar y de Teresa no pudo ocultarse más. Entre enero y marzo de 2016 el funcionario estuvo fuera de toda actividad pública. En marzo reapareció con visibles muestras de recibir tratamiento de quimioterapia, que quiso encubrir al decir que se trataba de un “chequeo”. No fue así. Hasta el último momento ocultó su enfermedad: cáncer en médula ósea.

Al respecto, el doctor en derecho Ernesto Villanueva, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, comenta que no es posible que Rafael Tovar y de Teresa careciera de conocimiento previo de esa enfermedad que le aquejaba. Por lo tanto, al momento de conocer que tenía el padecimiento, debió no aceptar el cargo o, si hubiese detectado ese mal después, renunciar

—Al no hacerlo, incurrió en un acto claro de corrupción previsto en el Artículo 8 de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, fracción I, que a la letra dice: “Todo servidor público tendrá las siguientes obligaciones: I. Cumplir el servicio que le sea encomendado y abstenerse de cualquier acto u omisión que cause la suspensión o deficiencia de dicho servicio o implique abuso o ejercicio indebido de un empleo, cargo o comisión”.

Ernesto Villanueva, quien con Hilda Nucci escribió el libro Beneficios expresidenciales, explica que el tratamiento del cáncer es invasivo y, por la propia naturaleza de medicamentos, más radiaciones y quimioterapias, el paciente no está al 100 por ciento de sus habilidades físicas y mentales para desempeñar un cargo, como el de secretario de Estado:

—Por evidentes razones de interés público, Tovar y de Teresa debió renunciar al cargo para dedicar a atenderse de mejor manera. No lo hizo. Antepuso su interés personal. La sociedad mexicana tiene derecho a gobernantes sanos… He sostenido que debe haber reformas a la ley para que una persona que va a ocupar un alto cargo público no debe tener una enfermedad de tal naturaleza que le impida ejercer a plenitud su ejercicio público.

Lo cierto es que también está de por medio el aspecto económico: al fallecer, Tovar y de Teresa recibía un sueldo mensual, como secretario de Cultura, de 205,000 587 pesos, más un “apoyo económico” de hasta 7,500 pesos mensuales para cubrir gastos de su vehículo, 4,500 pesos para uso del celular y 5,534 pesos para gastos de alimentación. En suma, percibía 223,121 pesos mensuales, más sus 40 días de aguinaldo y su prima vacacional.

Por defunción, tiene derecho a cuatro meses de su sueldo ordinario (32,813 pesos) que en total equivale a 131,252 pesos. Además, la viuda (que en este caso es Mariana García-Bárcena Langenscheidt, segunda esposa de Rafael con quien tuvo dos hijas) recibirá su respectiva pensión con un monto equivalente al 80 por ciento del sueldo del secretario de Estado, más cobertura de gastos médicos mayores y seguro de vida.

La pensión se reducirá 10 por ciento anual a partir del segundo año hasta llegar al 50 por ciento después del cuarto año de haber sido cubierta. La cónyuge del secretario fallecido seguirá gozando de los seguros de vida y gastos médicos mayores mientras que sus hijos contarán con un seguro de gastos médicos mayores hasta cumplir la mayoría de edad, como lo marca el Decreto de Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal emitido el 31 de marzo de 1987 y vigente hasta la fecha. Todo con cargo al erario.

Pero no es lo mismo, fallecer en servicio activo que fallecer jubilado por enfermedad.

La Secretaría de Hacienda contrata, con recursos públicos, un Seguro de Vida Institucional para las Secretarías de Estado y Órganos Desconcentrados, Entidades y Organismos Autónomos, con la empresa MetLife México. Los beneficiarios reciben por este seguro de vida 40 meses de sueldo, si el trabajador fallecido se encontraba en activo, o 18 meses de sueldo si el asegurado fallecido era pensionado del ISSSTE.

Los servidores públicos, empero, incrementan su seguro de vida de 40 a 68 meses de sueldo al hacer aportaciones constantes, con dinero de su mismo salario vigente. Por lo que, al fallecer, su seguro institucional asciende no a 40 sino a 68 meses de sueldo. Esto es, si Rafael Tovar y de Teresa tenía un sueldo de 205,587 pesos, al multiplicarlo por 68 meses los familiares recibirán un total de 13,979,919 pesos como pago del seguro de vida de este funcionario que se fue de esta vida aún en funciones públicas.

8 Comments on "La costumbre del poder"

  1. Oiga, no es por hacer mosca, pero Torres Bodet estuvo mucho mas tiempo en el poder, fue secretario de educación dos veces, secretarios de relaciónes exteriores y director en Unesco. Otro tanto se puede decir de Altamirano, que fue coronel, diputado, constituyente y cónsul. Todo lo demás muy de acuerdo, pero para qué decir mentiras por una figura retórica.

  2. Estimada Carmen, solo hago de tu conocimiento que durante 2009-2010 y la mitad del 2011 Rafael Tovar y de Teresa estuvo comisionado como Coordinador de las exposiciones del Centenario de la Universidad Nacional Autónoma de México, cargo que le otorgó ( sin papel de por medio) el entonces rector José Narro, por sus servicios Tovar y de Teresa cobró mensualmente 120, 000 pesos, también la UNAM pagó a su secretaria particular y el equipamiento de mobiliario para oficina adquirido en la tienda Antara ( de todo hay registro en la rectoría de la UNAM que fue quien dio tan generoso sueldo y prestaciones) Pero al ser la UNAM un organismo autónomo no está obligado a declarar ante la Auditoría Superior de la Federación y este sueldo Tovar y de Teresa jamás lo declaró. Es vergonzoso que la “casta” se de con cuchara grande durante décadas y que aún muertos sus descendientes sigan mamando del erario público.

  3. Eduardo Nasta Luna | diciembre 28, 2016 at 2:19 am | Responder

    Gracias por el articulo. Revelador. Quisiera hacer algún comentario, pero no soportarla un momento mas el mal olor que la política mexicana provoca. Mil gracias.

  4. Manuel de la Rosa Rivas | diciembre 29, 2016 at 12:28 am | Responder

    Me pregunto si este artículo es de cultura o de sociales, porque sin ser priísta ni panista, creo que si Rafael Tovar y de Teresa es capaz de recibir tantos epítetos y críticas sin fundamento, es porque realmente era una persona valiosa, de lo demás, no veo ni concepto de cultura, ni la más mínima ética por parte de de la articulista, sobre todo en la falta de sensibilidad al referirse a las personas enfermas, resultan verdaderamente falsas sus afirmaciones con respeto a que están obligadas a renunciar a los cargos públicas, en fin es insoportable su ignorancia cultural y su cretinismo jurídico, les recomiendo escoger bien a sus articulistas…

    • Estimado Manuel de la Rosa Rivas el reportaje es todo un trabajo de investigación digno de un premio de nacional de periodismo. Entendemos la irritación cuando nos tiran a nuestras vacas sagradas. Gracias por tu comentario!

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